El Rincón de Galadras

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Viernes, 20 de noviembre de 2009

En esta segunda parte dedicada a la astrología vamos a aclarar algunos conceptos fundamentales.

No voy a entrar a hablar sobre la historia de la misma, ya que sería algo muy prolijo y, además, existe mucha bibliografía sobre el tema y fácil de encontrar en internet.

Nos vamos a centrar en la Astrología científica que, al contrario que la astronomía, no se ocupa del aspecto físico de los Astros, sino que se esfuerza por descubrir aquello que no puede verse; estudia las influencias y reacciones de los astros, unos en relación a otros y, principalmente, el efecto que ejercen las estrellas y los planetas sobre la tierra y sobre el ser humano en particular.

El astrólogo estudia ante todo las correspondencias que existen entre las posiciones planetarias y el momento del nacimiento, en relación con las características morfológicas, psicológicas y de destino individual. Es un error afirmar que el objeto de la Astrología es únicamente predecir el porvenir, su fin primordial es estudiar al individuo y con ello ayudarlo a entenderse él mismo, a su entorno y sus posibilidades presentes y futuras.

Con el estudio de nuestra carta natal o astral podemos saber, por ejemplo, si nuestro potencial se orienta más hacia las letras o las matemáticas, si disponemos de alguna capacidad artística o si tenemos cierta tendencia a una aptitud u otra. Con esta información podremos mejorar nosotros mismos y con nuestro entorno y sabiendo que podemos tener unas buenas cualidades para la música, por ejemplo, pues intentar aprovecharlo para un mejoramiento personal y social.

Este es el aspecto más importante de la astrología. Y todo esto, se basa en años y años de observación y de captación de datos contrastados desde la antigüedad. No en vano, en los anales de la humanidad, la astrología y la astronomía era la misma ciencia, por lo que comparten unos orígenes de observación y anotación estadística de datos, comprobados y confirmados por diferentes culturas, contemporáneas o no, tan importantes y transcendentales para el hombre como la egipcia, la maya o la mesopotámica.

Pero vamos a empezar a definir conceptos.

La astrología para su estudio divide el cielo en partes, en zonas concretas que permiten diversificar y concretar los diferentes aspectos de la vida del hombre.

La primera división es la de los signos zodiacales. Como todos sabemos son 12 signos los que componen el zodiaco y los doce signos por los que pasa el sol en su curso anual. Desde antiguo se observó que el sol seguía ese mismo curso todos los años y siempre pasaba por las mismas zonas del cielo de forma repetida y constante. A esta trayectoria solar se la llama eclíptica.

Esta misma eclíptica es recorrida por una serie de constelaciones de estrellas. Realmente son 13 constelaciones, pero por motivos que desconozco (aunque estoy investigando el motivo) la constelación Ofiuco no se contabilizó, por lo que solo se tuvieron en cuenta las otras doce, que son:

  1. Aries (21 de marzo a 20 abril)
  2. Tauro (21 de abril a 20 de mayo)
  3. Géminis (21 de mayo a 21 de junio)
  4. Cáncer (22 de junio a 22 de julio)
  5. Leo (23 de julio a 22 de agosto)
  6. Virgo (23 de agosto a 22 septiembre)
  7. Libra (23 de septiembre a 22 de octubre)
  8. Escorpio (23 de octubre a 22 de noviembre)
  9. Sagitario (23 de noviembre a 21 de diciembre)
  10. Capricornio (22 de diciembre a 20 de enero)
  11. Acuario (21 de enero al 18 de febrero)
  12. Piscis (19 de febrero a 20 de marzo)

El comienzo de dicho zodíaco se encuentra en el Punto Vernal, que es el punto en el que se cruzan la Eclíptica y el ecuador celeste (que coincide con el terrestre).

Por otra parte, las fechas de inicio y final de cada signo no son exactas, ya que de un año a otro puede variar en uno o dos días, tanto por delante como por detrás. Es decir, Aries, según el año, puede comenzar el 21 de marzo, o el 22 o el 20, o incluso el 19. Por eso es fundamental el año de nacimiento, no pudiéndose generalizar. No sería la primera vez que me encuentro con una persona convencida de ser de un signo y al hacer su carta natal, descubrir que su signo es el anterior o el posterior.

Otro concepto fundamental en astrología es el ASCENDENTE. Este es el signo que se encuentra en el horizonte en el momento del nacimiento. Lógicamente, este signo varía a lo largo del día, cada dos horas sale un signo distinto por el horizonte. Esto es debido al movimiento de rotación de la tierra. De ahí que sea fundamental saber la hora lo más exacta posible. Podemos jugar en ese margen de dos horas, pero lo cierto es que también es determinante la exactitud, ya que no es igual que el signo acabe de salir por el horizonte, o esté a punto de superar esa franja de dos horas y esté a punto de salir otro signo.

Aunque pueda parecer extraño, el signo ascendente es mucho más importante que el natal (el signo natal es el signo en el que se encuentra el sol en el momento de nacer; según esto el sol se encuentra en cada signo, aproximadamente, 30 días). Esto es así porque él va a definir la intensidad energética que actúa en nuestras ideas, rige el cuerpo físico. Es el punto en el que la conciencia toma constancia de su propia existencia. Representa cómo una persona se expresa a sí misma y hacia los demás. Expresa nuestra propia individualidad.

Justamente por este motivo, no os aconsejo que hagáis mucho caso de los horóscopos que aparecen en la prensa diaria, o en programas televisivos de poca calidad. Éstos trabajas exclusivamente sobre el signo natal, ya sabéis en el que se encuentra el sol en el momento de nacer, pero ni tan siquiera tiene en cuenta el año, y mucho menos la posición de los demás planetas, ni casas ni demás objetos intervinientes en una carta.

Otro concepto importante es el de casa.

Se da el nombre de “CASA ASTROLÓGICA” a la división duodenaria de la esfera celeste, que va a superponerse a los signos del zodiaco.

Cada una de estas divisiones tiene atribuida una influencia específica sobre la vida del ser humano. El punto en el que comienza cada casa se llama CÚSPIDE y el tamaño de cada uno es variable y se calcula de diferentes formas, pero, por razones obvias, no entraremos en estos detalles, demasiado técnicos y complejos.

Lo que si conviene saber es que cada casa tiene, al menos, un planeta que lo rige, así como un signo zodiacal asociado a ella, es decir, la casa I es la de Aries y dado que Marte es el regente de Aries, la casa I es el domicilio de Marte. Más adelante veremos lo que es un planeta regente, el domicilio de un planeta y su influencia en la carta natal.

Ahora bien, como decía, cada casa tiene su campo de influencia en el que, según el signo que se encuentre en ella, así como los planetas que estén en sus dominios, nos permite determinar el historial de la persona en esa experiencia, los puntos fuertes y débiles que la caracterizan y las virtudes o defectos que la marcan.

Por eso es muy importante tener claro cuáles son esas influencias específicas de cada casa. Vamos a relacionarlas brevemente; posteriormente iremos ampliando esta información.

Cada casa rige sobre:

CASA I, la persona como individuo, la vida, la constitución física del cuerpo y la disposición anímica del carácter.

CASA II, los bienes, propiedades y riquezas; la alimentación, la evaluación personal de nuestros dones y sistema de valores y de las posesiones.

CASA III, hermanos y hermanas, primos, amigos, la fe, la religión, los viajes cortos y los parientes próximos. La mente intelectual concreta, la realidad mundana. El desarrollo de las percepciones claras y lógicas, es el propósito esencial para todo conocimiento espiritual. Es el eslabón que hay entre las inspiraciones creativas e intuitivas y la habilidad para utilizarlas en nuestro beneficio y el de los demás.

CASA IV, los padres, los bienes inmuebles y aquellos que no provengan de herencias, los tesoros ocultos, el fin de las cosas, la sucesión hereditaria paterna, la residencia, la vida familiar, la sepultura, los cementerios, las cosas secretas y los cambios de situación.  El principio y el fin de las cosas. Nuestras raíces y arquetipos. Es la forma de nuestro subconsciente y determina la respuesta inconsciente a nuestros mecanismos y emociones preconcebidas.

CASA V, los hijos legítimos e ilegítimos, los afectos, el regreso a la patria, los regalos, los placeres, los vestidos y ornamentos, las especulaciones. Cuando el individuo llega a la casa 5 está listo para su expresión creativa mental y física, la constante aplicación de la voluntad; la mente y el cuerpo en las bellas artes y en las de la representación. En esta casa el poder es utilizado, donde la fuerza de la vida universal trabaja a través del poder del sol. Es el lugar en el cual el ser individual de cada persona encuentra su salida y tiene la oportunidad de volverse co-creador de Dios.

CASA VI, las enfermedades, los criados, servidores y esclavos, los animales domésticos, la vejez. En esta casa debemos aprender humildad y dejar de ser el centro de todas las cosas. Aquí aprenderemos, también, a cuidar nuestra salud, con una conveniente alimentación para poder así utilizar todas nuestras energías y servir humildemente al resto del mundo.

CASA VII, el matrimonio, las mujeres, los procesos y disputas, robos, enemigos visibles, venta y compra de casas, los contratos, las asociaciones, la individualidad, por oposición a la personalidad. Nos revela las reacciones de los demás ante nuestras acciones. Describe el tipo de asociaciones que atraemos en nuestras íntimas relaciones, uniones amorosas y armonía mutua. Aquí vemos los efectos kármicos, lo que hacemos al mundo, lo que el mundo nos hará a nosotros.

CASA VIII, la muerte y el tipo de fallecimiento, el dolor y la tristeza, las herencias de personas muertas, las antigüedades, los últimos años de la vida, la fortuna de los esposos, el temor. Es la experiencia de la destrucción, la guerra y la muerte. Experiencias místicas internas, y comunicación de los cinco sentidos con el más allá. Es la experiencia sexual-pasional del orgasmo, esa unión con el instinto desconocido.

CASA IX, la fe, la religión, la sabiduría, la visión, los cultos, los propósitos, los viajes largos, los sueños, la filosofía, las obras de la mente, las tendencias elevadas del espíritu, el ocultismo, las ciencias adivinatorias. Es la institución que trata con las leyes de la mente superior. Los planetas y sus aspectos con esta casa nos revelan cómo tocar los niveles superiores de la inspiración, de la sabiduría y de la conciencia universal.

CASA X, las dignidades, la profesión, la casa de la madre y de la memoria, la posición social, los honores. La experiencia del pública, de las responsabilidades, la utilización de todos los recursos, donde mostramos nuestros valores y lo que hemos llegado a alcanzar a través de ellos. La reputación pública y nuestra profesión, la carrera, el honor del individuo en relación con las estructuras políticas y el poder de los negocios. La capacidad de organizar con trabajo y paciencia.

CASA XI, la fortuna, las esperanzas, la confianza, los amigos que pueden ser útiles, la fidelidad, los proyectos y deseos. Clubs sociales, amistades, sueños para la sociedad, inventos científicos, creatividad científica. Es la experiencia donde nuestra individualidad debe esparcirse y unirse a la de la humanidad, y donde nos unimos sin pretender ser más que un número, y donde nuestra genialidad sirve para ayudar al progreso humano. Las ciencias ocultas en busca de mundos desconocidos.

CASA XII, los enemigos ocultos, los engaños y trampas, las aflicciones, la prisión, las resoluciones desafortunadas, los bienes y los males que provienen de las mujeres, las bestias feroces, los estados de descontrol, las penas y tristezas, las cabalgaduras, las dolencias de tipo crónico. Lo relativo al parto, los trabajos. Es el subconsciente colectivo, la experiencia que nos une con todo el universo, cuando dormimos. Lo más impersonal y compasivo. Todo aquello que está oculto o que no se ve con facilidad, instituciones, prisiones, hospitales. La experiencia de Dios dentro de nosotros, el todo. Por ser el lugar donde toda materia se disuelve, podemos sentirnos confusos a un nivel consciente que nos puede llevar a ilusiones, fantasías y a la huida de la realidad. Es donde utilizamos la imaginación inconscientemente para sentir la infinidad del cosmos.

Según vayamos avanzando concretaremos estos conceptos y experiencias y aprenderemos a desentrañar cada uno de los “por qué’s” que nos rodean en nuestra vida.

En el próximo capítulo seguiremos definiendo conceptos como el de aspectos planetarios, qué planetas se consideran benéficos y cuales maléficos y otros datos interesantes.

Continuará

 


Publicado por sagnasebar @ 23:53  | Astrolog?a
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