Una operación, en la vigilia, es un sistema drástico que se emplea para que un mal que aqueja a una parte de nuestro organismo no se extienda al resto del cuerpo.
En sueños, la operación suele referirse a nuestro mundo psíquico, a menos que vayamos a ser operador en breve, en cuyo caso, sería el reflejo de nuestro temor a que dicha operación no salga satisfactoriamente.
La operación supone un toque de atención que nuestro inconsciente nos proporciona para evitar que nos desviemos del camino correcto, y el órgano intervenido tiene que ver con el problema en cuestión.
Por ejemplo, ser operados del corazón indica que debemos abandonar un amor pernicioso que nos está llevando a la ruina moral o material.
Ser operados del estómago, debemos repasar los acontecimientos recientes, pues aún no los hemos digerido totalmente.