martes, 11 de marzo de 2008
Simbólicamente, la vaca se asocia a la tierra nutricia y generosa, a la bondad, a la paciencia y a la fertilidad.

En los sueños no es muy frecuente que aparezca, y cuando lo hace es para advertirnos que nos falta alguna de sus cualidades. No obstante, cuando las vacas soñadas están gordas y lustrosas son un presagio de riqueza y prosperidad; mientras que si están flacas y depauperadas lo son de pobreza.

Una vaca preñada suele anunciar un próximo nacimiento en la familia o que en nuestra mente se está gestando una idea, un proyecto, que resultará provechoso.

El toro es el símbolo más primitivo de las fuerzas instintivas y desenfrenadas en todos sus aspectos, tanto destructores como creadores; es el terrible Minotauro, devorador de doncellas y guardían del Laberinto, o el rugiente Rudra del Ring-Veda, cuyo abundante semen fertilizó la tierra. Es el instinto procreador que canalizado y dominado por el espíritu es fuente de vida y creatividad, pero que cuando se reprime y acumula irresponsablemente puede estallar violento e irresistible, del mismo modo que si se convierte en la única finalidad de la vida su derroche indiscriminado causa también la aniquilación de la propia personalidad.

Por ello, si ver a un toro majestuoso y desafiante puede ser un sueño favorable que atestigua una pujante energía creadora, cuando el toro nos persigue dispuesto a destrozarnos es que en nuestro interior los instintos primitivos están a punto de estallar, lo que siempre presagia una lucha muy difícil si no queremos sucumbir a ellos y pechar con las consecuencias.

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soñar con un toro de ronda de color negro y cuatro vacas de color marron en una plaza de toros
Publicado por Invitado
domingo, 01 de febrero de 2009 | 11:03