En la lámina anterior detallo la posición de los elementos correspondientes a la vela blanca. Siempre debemos tener presente, que la posición idónea de la vela blanca en el altar (un rincon de nuestra casa que nos resulte especialmente agradable y cómodo, y por supuesto sin riesgos) se encuentra uticada en el punto cardinal que demarque el norte.
Evidentemente este ritual no es cerrado, como ya comente, ante todo todo trabajo con las velas lo debemos, dentro de una normas básicas, adaptar a nuestra personalidad y creencias.
Para que el resultado tenga una mayor duración, será necesario dedicarle nueve LUNES consecutivos, (teniendo presente lo ya indicado en un artículo anterior, que en éstos dias no se presenten las fases de luna llena y luna nueva), a la hora de la Luna (ver el artículo sobre la vela blanca).
También podemos hacerlo dos días seguidos, a la hora de la Luna, empezando siempre en lunes, si la importancia del trabajo así lo requiere.
En el orden que muestra la Cruz dibujada, sobre el altar, se deberán colocar los refuerzos mágicos de cada vela, tomando en cuenta que:
* Al elemento Fuego pertenecen: la Flor, la Vela y el Incienso y los signos de aries, leo y sagitario.
* Al elemento Aire pertenecen: El perfume, el Incienso, el número y los signos astrológicos de géminis, libra y acuario.
* Al elemento Tierra pertenecen: la piedra, el metal, el árbol y la planta. Si se carece de estos refuerzos, un puñado de tierra bastará. Los signos de tierra son: tauro, virgo y capricornio.
* Al elemento Agua se representará con un vaso o copa que contenga agua salada. Cáncer, escorpión y piscis son los signos astrológicos del elemento agua.
En un papel, segun se indica en el diagrama, escribiremos el numero 2, correspondiente a la vela blanca, siempre en papel blanco o gris.
Si somos creyentes podremos poner en este papel el nombre de nuestro santo o angel preferido, aunque el correspondiente a la vela blanca es el ARCANGEL GABRIEL.
Os recuerdo que lo más recomendable es encender la vela con cerillas de madera, en ausencia de éstas, podremos prender un papel y con éste encender la vela.
Igualmente os remito al artículo "La vela blanca" para recordar el tipo de trabajo que el que esta indicado este ritual.
También os reitero que un ritual de magia, no es un juego y no se debe realizar como tal, es algo muy serio y cuya efectivadad dependerá del respeto y confianza con que lo realicemos.
En el proceso de preparación del rito, colocación de elementos y encendido de la vela, podemos recurrir a algun tipo de rezo, si es nuestra creencia. Si nuestras creencias son otras recurriremos a cualquier otra fórmula, aunque por supuesto esta parte no es obligatoria.
En el momento de encender la vela, realizaremos la petición concreta de nuestro trabajo.
Dejaremos consumir completamente la vela. Una vez finalizado el ritual, tanto los restos de la vela como los refuerzos los retiraremos y los tiraremos.