Este es un sueño que presenta los dos extremos en su interpretación, puede ser muy bueno y satisfactorio o saltar al otro extremo para convertirse en un sueño auténticamente malo y peligroso.
Es indudable que el pozo representa la comunicación directa con las profundidades de nuestro inconsciente (simbolizado por el agua que se halla en su fondo), y que también se reiere a aquellas necesidades vitales que no pueden ser modificadas, pues como se dice en el I ching, se puede cambiar el emplazamiento de una ciudad, pero no el de un pozo.
Cuando el pozo está bien construido, descubierto y lleno de agua, se convierte en símbolo de la sinceridad, la rectitud y la dicha, pues refleja la manera en que somos capaces de extraer nuestras más profundas riquezas interiorres y usar nuestros dones y aptitudes.
Pero si el pozo está mal construido, sellado, o el agua se seca, o la cuerda se rompe, o el cubo está agujereado y no puede retener el agua, su simbolismo es totalmente contrario.
Por último, soñar que nos caemos al pozo es uno de los peores presagios, pues a menos que en la continuación del sueño alguien nos saque del pozo, simboliza el sumirnos en las profundidades del inconsciente sin poder emerger de nuevo a la conciencia, lo que equivale a la desesperación, la neurosis y la locura.