Hola amigos.
Si, habeis leído bien el título. Cómo inducir sueños.
En este artículo os voy a contar un sistema que nos va a permitir inducir nuestros sueños.
Primero vamos a ver la utilidad o ventaja de inducirnos un sueño.
Además, por supuesto, de conseguir soñar cosas agradables o que nos gusten, inducirnos un sueño nos va a abrir todo un mundo de posibilidades, desde soñar con la solución de un problema, hasta soñar con un ser querido que nos ha dejado y ¿quien sabe? recibir un mensaje de él.
Os recuerdo que desde antiguo, los chamanes, hechiceros y brujos de las tribus, tenían sueños que les ponían en contacto con los antepasados y recibian así información o premoniciones.
Unas veces, estos sueños eran de forma natural y otras los inducían recurriendo a ciertos brebajes o pócimas.
Yo no os voy a decir que tomeis ningún tipo de droga, por supuesto, el sistema que os voy a explicar, puede no ser tan efectivo, al principio al menos una vez cogida práctica ya lo creo que lo es, pero desde luego es mucho mas sano. Además no tenemos detras ninguna tribu que requiera de nosotros para tomar sus decisiones, como antiguamente.
Esta técnica nos va a permitir, por ejemplo, tener sueños regresivos. Me explico, soñar con alguna vida anterior y descubrir que fuimos antes de lo que somos ahora. Evidentemente, esto requiere práctica y empeño, pero os puedo asegurar que no es imposible, ni hace falta ser o tener nada especial para lograrlo.
Simplemente hay que seguir unos consejos y sobre todo, tener muy claro lo que se desea soñar.
Ante todo, esto debemos hacerlo un día que nos encontremos especialmente relajados, un dia que no tengamos muchos problemas en la cabeza y que físicamente nos encontremos bien, sin dolores ni molestias de ningún tipo.
Una vez que adoptemos la postura más cómoda en la cama, no hace falta una postura especial, pero si que sea nuestra postura, aquella en la que nos encontramos más cómodos y con la que más fácilmente conciliamos el sueño.
A continuación, cerramos los ojos, intentamos no pensar en nada y nos centramos en la inmensa oscuridad que se abre a nuestros ojos.
Profundizamos en su inmensa negritud fijándonos en cada aspecto y recobeco de esa oscuridad, como si quisiéramos encontrar el más mínimo atisbo de claridad.
El objeto de esto es ayudarnos a vaciar nuestra mente de cualquier cosa que no sea esa oscuridad. No os preocupeis si observáis alguna especie de destello o relámpago, es normal, os fijáis en ellos y lo estudiais, lo analizáis.
Una vez conseguido el objetivo de no tener en la mente nada más que esa profundidad ante nustros ojos, pensaremos en lo que deseamos soñar, pero poniendo delante de nosotros la imagen lo que queremos soñar.
Por ejemplo, suponeros que deseamos averiguar si nuestro abuelo tiene algo que decirnos, tenemos esa sensación y la impresión de que, en ocasiones, está junto a nosotros. Bien pues en ese momento de vacio mental, pondremos delante de nosotros en esa oscuridad, la imagen de nuestro abuelo y como si le tuviéramos delante, le saludaremos y le preguntaremos si tiene algo que contarnos.
Esta imagen y la pregunta, la mantedremos hasta que el sueño nos acoga en sus brazos.
Lo mas probable, es que la primera vez, incluso la segunda y la tercera, no consigamos acordarnos de lo que hemos soñado, eso es cuestiónde práctica. Os recomiendo que al tiempo de visualizar la imagen y realizar la pregunta, os convenzáis de que os vais a acordar del sueño a la mañana siguiente.
Os aseguro que, tardando más o menos, una mañana os levantareis con el recuerdo completo y pleno del sueño.
Este es un ejemplo, pero podeis sustituir la imagen del abuelo y la pregunta, por cualquier otra cosa.
Si lo que queréis es averiguar una vida anterior, esto requiere un poco más de práctica por supuesto, lo que teneis que hacer es, en plena oscuridad no imaginaros nada, simplemente lanzar a esa oscuridad la pregunta de que fuisteis en el pasado, que quereis saber lo que fuisteis en el pasado.
Tal vez, lo primero que recordeis, sea una simple imagen, un lugar, una cara, que no reconoceis. A partir de ahí, utilizad esa imagen, o esa cara, aunque sea desconocida, para seguir sondeando. Ya vereis como poco a poco se os irán descubriendo mas detalles y concretando cosas.
"Bueno, pero eso puede ser imaginación mia, me lo estoy inventando" podeis decir. Puede que si, por supuesto, pero para eso, una vez que tenemos imágenes más claras o concretas, pasamos a la fase de comprobación.
Esta es la parte más complicada, pero la más necesaria. Como ya os comenté en otro artículo, la parapsicología debe tratarse como una ciencia, y como tal, todo dato se debe comprobar y confirmar.
Dentro de nuestras posibilidades, deberemos confirmar que ese sueño, esas escenas que hemos recibido coinciden con la realidad.
Un ejemplo, en una de esas ensoñaciones, me vi situado en una ciudad, viendo perfectamente un edificio por fuera y por dentro, con práctica conseguí todo lujo de detalles. Además en el propio sueño, ubiqué el edificio en Edimburgo (Escocia).
Bueno, pues a partir de ahí, me dediqué a buscar y ver fotos de esa ciudad, hasta que por fin, encontré un edificio exácto al del sueño. El interior, en mi sueño, corresondia a un hospital. Actualmente ese edificio eran oficinas.
Después de buscar y hablar con gente que había estado allí, no de visita turística, sino viviendo, descubrí que ese edificio, en origen, fue un hospital, allá por el 1700 y pico.
Con esto, ya pude confirmar, siempre por supuesto con un margen razonable de duda, que si conocía ese edificio en una ciudad en la que no he estado en esta vida, y lo que fue en una época determinada, pues algo de haber de cierto.
Evidentemente, hay sueños más comprobables que otros, pero también debemos tener presente que por mucho que comprobemos y nos lo creamos, no debemos perder el raciocinio ni el presente de nuestra vida actual, que es la real que debemos vivir.
El fin de esto, es simplemente el enriquecimiento espiritual que conlleva. Es una forma de conocernos mucho más a nosotros mismos, que aunque pueda parecer mentira, nuestro consciente apenas conoce a nuestro inconsciente.
Probad amigos, probad y descubrireis todo un mundo apasionante de vosotros mismos.
Si teneis alguna duda, preguntadme, estoy a vuestra disposición.
Un saludo y felices sueños inducidos.