Con esta primera runa, voy a comenzar a describir el significado de todas y cada una de ellas.
Unicamente indicar que las runas con las que trabajo son runas vikingas, no confundir con las runas celtas, iguales en el fondo, pero diferentes en cuanto a interpretación y forma
Mannaz (El Yo)
El punto de partida es el yo. Su esencia es el agua. Ahora sólo es eficar la claridad, la voluntad de cambiar. Es primordial una relación correcta con el yo, pues de él fluyen todas las relaciones correctas posibles con otros y con lo Divino.
Conservad la modestia... ése es el consejo del Oráculo.
Sin importar cuán grandes sean vuestros méritos, sed amables, entregados y moderados, pues es así como se tiene un verdadera dirección de la vida.
Estad en el mundo pero no seáis de él. Pero no mostréis una actitud cerrada, estrecha o crítica; más bien, manteneos receptivos a los impulsos que fluyen de lo Divino interior y exterior.
Esforzáos por llevar una vida ordinaria de un modo extraordinario.
Si tomamos la Runa del Yo y la cortamos por la mitad, veremos la Runa de la Alegría, que ya vermos mas adelante, con su imagen reflejada. Aquí se observa una sutil advertencia contra el descuido. Se le exige al Yo equilibrar al yo.
Nada en exceso era la segunda frase escrita sobre la puerta del templo de Delfos. El primer consejo era Conócete a ti mismo.
Con estas palabras empieza el alfabeto de las runas.